Friday, 14. December 2018, 07:18
 

Nuestra tecnología impone normas en todo el mundo

Postes de alumbrado, instalaciones señalizadoras, señales de tráfico ? con sistemas anclados verticalmente nos tropezamos en todo lugar. Solo en Alemania hay más de 25 millones de postes. En cruces, en carreteras y calles, en terrenos de empresas. Y, teóricamente, todo poste puede caerse alguna vez si no es sustituido antes.

Pero, ¿cómo se distingue cuándo y cuál poste tiene que ser reemplazado?, ¿dándole golpes con un martillo?, ¿agitándolo?, ¿examinándolo con la lupa? Estas reflexiones fueron la base para una nueva tecnología clave a mediados de los años 90 del siglo pasado para los hermanos Oliver y Mathias Roch:

La prueba de estabilidad Roch. Esto significa examinar, documentar, evaluar. y precisamente de tal modo que uno pueda fiarse del resultado al 100 por ciento.

Hoy, la Roch Services GmbH de Lübeck impone normas en la prueba de estabilidad de sistemas anclados verticalmente con este método de prueba patentado y único en su género. La Roch Services GmbH es un laboratorio de pruebas acreditado según DIN EN ISO/IEC 17025:2005 y certificado según DIN EN ISO 9001.

Con la evaluación del diagrama de fuerza-recorrido, la prueba de estabilidad según el método Roch satisface todas las exigencias de la obligación de asegurar la circulación y prescribe el estado de la técnica a nivel internacional. El estudio Roch, representativo en todo el territorio federal, sobre la estabilidad de sistemas de postes, conocido por el nombre de ?Proyecto Infraestructural ? Alumbrado de Calles 2000”, demuestra que el 3,3% de todos los postes representan un peligro.

 

Los peligros acechan a escondidas

Influencias ambientales agresivas como humedad del suelo, corrientes dispersas, orina de perros y cargas por oscilaciones debido al viento en ráfagas y a vehículos repercuten en la duración de vida útil de los postes y sus cimientos. El poste puede ser dañado por corrosión, por ejemplo, y fisuras capilares; el cimiento puede corromperse o ser minado por la acción del agua. O bien, los daños se tornan más graves en combinación de factores influyentes. Todo ello no es necesariamente visible y, sin una sustitución oportuna, alguna vez se habrá alcanzado el límite: El poste se cae.

Los métodos de prueba corrientes como ultrasonido, sencillas pruebas de esfuerzo o el simple golpe con un martillo no pueden satisfacer completamente las exigencias impuestas a una prueba de estabilidad y, por eso, no ofrecen ninguna seguridad. Recién cuando se registran todos los datos relevantes, se pueden proporcionar claras afirmaciones acerca de la estabilidad de un poste con relación a su sujeción en el suelo y al estado de su material. Esto se aplica a todos los sistemas anclados verticalmente, independientemente de qué naturaleza y de qué tipo son.